6 de julio de 2017

Reseña: «Estás sola»

Estás sola es una historia de suspense y primera novela de Alexandra Oliva
Las islas desiertas invitan a pensar en misterio, en historias procedentes de leyendas urbanas que no hacen más que decorar sin contrastar qué encierra un lugar cualquiera del mundo. En este caso, esta isla encierra un laberinto sin paredes, un camino que, sin quererlo, han construido los propios protagonistas dentro de una espiral de mentiras a las que son ajenos.

El primer punto a destacar en la obra es cómo los medios de comunicación tienden a manipular lo que se ve en los programas de telerrealidad. Es una reflexión que conduce a que la verdad pasa a un segundo plano en favor del negocio, de lo que el espectador busca ver y le genera interés. Escenas cortadas que cambiarían bastante el devenir de un acontecimiento y primeros planos de significado subjetivo se unen para mostrarnos que el telespectador no ve todo lo que de verdad ocurre.

Destacaría también el sentido de la supervivencia. En este caso se explora la capacidad del ser humano para afrontar diversas circunstancias, ya sea en forma de prueba grupal o individual. Una y otra se ven claramente tanto en los capítulos pares como en los impares, donde figuran dos historias diferentes que, sin embargo, se van comprendiendo a medida que se avanza en la lectura. Veremos que sin un mínimo de ingenio no hay progreso.

Otro punto notable son los giros inesperados. Concursantes que abandonan, peligros dentro de las pruebas, momentos imprevisibles. A ello contribuye también la forma de ser que tienen los personajes. Siendo cada uno bastante distinto del otro en personalidad y formación, asistiremos a escenas y momentos más coherentes y menos, todo reforzado por una especie de papel para actuar que parece que cada cual tiene asignado.

Por último, hay una referencia clara a la realidad de lo que es trabajar en grupo. Como suele suceder en circunstancias normales, no todo el mundo muestra implicación por una causa común, lo que genera un malestar notable y que, como es el caso, adoran los programas de telerrealidad para deleitar a sus espectadores. Observaremos con nitidez la diferencia entre compromiso y desentendimiento en muchos casos.

Al margen de todo eso, la obra es entretenida y engancha mucho más de cara al final, una caja de sorpresas que el lector va a agradecer después de tanto concurso. Estás sola, en conclusión, se convierte un libro donde la realidad se cuestiona a cada paso dentro de una atmósfera en apariencia nociva, impredecible y modulada a gusto de un equipo de producción televisiva que, como los concursantes, es ajeno a ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario.