13 de abril de 2015

Reseña: El ejército de Dios

El ejército de Dios, de Ediciones B, está en venta desde febrero de 2015. Imagen tomada de www.edicionesb.com
El ejército de Dios permite leer qué sucede tras lo acontecido en La loba de al-Ándalus. De entrada, nos encontramos camino de terminar el siglo XII, momento en que los almohades pretenden invadir la península y acabar con los reinos cristianos que la habitan.

En esta novela, que en buena parte sigue la línea exitosa en cuanto al factor narrativo, llama la atención el gran contraste de los personajes. Pese a estar todos involucrados en los asuntos de reinado y califato enfrentados, no todos se toman la seriedad del asunto igual. Están quienes piensan en sí mismos, quienes prefieren tomarse las normas de otra manera y quienes están comprometidos con la causa. Tan pronto pasamos de la rectitud y el compromiso ante la guerra como a diversas formas de jolgorio.

Se explora también el asunto de la traición, siempre apoyado en la violencia de todo tipo, alguna casi insospechada. Justas o no las decisiones de hacer daño, asistiremos a una oleada digna de terror, de ver lo cruel del ser humano cuando el poder puede obtenerse como beneficio de perjudicar a los demás. Esto contribuye al fiel reflejo de aquellos tiempos y a lo que conlleva la beligerancia.

Hay que tener en cuenta también el papel de la religión. La obra parece enmarcarse cada vez más en una atmósfera teocentrista, donde parece que el Único -y no los soldados- es quien marca el destino de cada frente. Esto llevará a contemplar las caras más radicales de la templanza y el fanatismo cuando se lucha por satisfacer a Dios.

Al igual que sucediera en la novela anterior, la mujer tiene un papel fundamental. Ellas propiciarán situaciones de paz y guerra que influirán en muchas de las decisiones que toman los altos mandos. El caso más llamativo es el de Urraca, un personaje que no va a batallar en el campo pero que sí va a presentar altibajos en su carácter llamativos, los cuales van a afectar a los personajes de los que menos sospecharías. Se convierte, a mi juicio, en alguien importante y muy rica como personaje.

Amor, venganza, injusticia, fidelidad, infidelidad y amistad también se citan para dar una tregua a los reyes, alféreces, califas y visires, que, sin embargo, padecen de forma simultánea todos los estímulos derivados de esos sentimientos. No citaré personajes; descubrid quiénes son los que mejor representan esas cualidades.

Al margen de algunas licencias, es una obra con la que se disfruta fácilmente de la lectura por su rigor descriptivo y sucesión de los hechos. Está muy bien ambientada en la época y cuesta dejar de leerla una vez vamos llegando al final de la primera parte. Los saltos que se dan en el mapa aportarán un dinamismo del que no será difícil contagiarse. A mí me ha gustado más la novela anterior, pero esta no merece que la dejes en el escaparate o expositor de la librería.



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